Juan 21 (Meditaciones en Juan)
Ay, la controversia. ¿Cuál es el significado de las palabras griegas para “amor” en Juan 21:15-17?
Bueno, La diferencia ni siquiera se ve en la mayoría de las traducciones al español. Pero lo que pasa es que, como en español, hay diferentes palabras para el concepto – los conceptos – de “amor”. Aquí, las formas son de “ágape” y “philia” (no vamos a entrar en detalles sobre las formas verbales).
Jesús: ¿me [ágape] más que estos?
Pedro: Tú sabes que te [philia].
Jesús: ¿me [ágape]?
Pedro: Tú sabes que te [philia].
Jesús: ¿me [philia]?
Pedro: Tú sabes que te [philia].
¿Por qué la diferencia?
Algunos eruditos griegos sugieren que esta es solo una diferencia estilística – en otras palabras, en este contexto no hay diferencia significativa entre las palabras. Así que rara vez se traduce.
No estoy seguro de que eso explique el cambio.
Una enseñanza popular es que “ágape” es un amor divino – amor incondicional – algo muy por encima de “philia” (que se refiere más al amor fraternal). Pero tampoco creo que esta enseñanza funcione. Creo que agrega demasiado al significado de ágape, que probablemente se traduce mejor en español simplemente como “amor”.
De hecho, Jesús la usa para describir un amor egoísta manipulador en Mateo 5:46. Pero Cuando habla del eterno amor divino del Dios Padre por Dios Hijo, ¡usa philia (Juan 5:20)!
Si, en este contexto, philia es un amor menor, tal vez Jesús está diciendo: “¿Al menos me amas un poquito?” Pero el estudioso de la Biblia y del griego, Marvin R. Vicent, sugiere que Pedro está usando un término más cálido – respondiendo a Jesús – “¡Sí, Señor – te amo con todo mi corazón!”
De cualquier manera, mi conjetura es que el cambio en las palabras está destinado a enfatizar la importancia de la conversación, y la importancia de nuestro amor por el Señor.
Sin importar cómo interpretes esta sección, sabemos que el amor por Cristo es la base de nuestro servicio a Él. “Si ustedes me aman, guardarán Mis mandamientos.” (Juan 14:15) Y el amor de Pedro iba a ser probado:
“En verdad te digo, que cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras”
Juan 21:18
Sí, la muerte de Pedro “glorificaría a Dios” (Juan 21:19), pero qué lucha. Escribió Juan Calvino sobre la lucha entre nuestro amor por Jesús y nuestra carne:
A este respecto, vemos en muchas personas la ingratitud de base; porque cuanto más gentilmente nos trata el Señor, más a fondo nos habituamos a la suavidad y el afeminamiento. Así, apenas encontramos una persona entre cien que no murmure si, después de haber experimentado una larga tolerancia, es tratada con cierta severidad. Pero más bien deberíamos considerar la bondad de Dios al perdonarnos por un tiempo. Así dice Cristo que, mientras permaneció en la tierra, conversó alegremente con sus discípulos, como si hubiera estado presente en una boda, pero que después les aguardaba ayuno y lágrimas (Mateo 9:15).
Juan Calvino (Comentario del Nuevo Testamento)
Pedro mismo vino a ver su sufrimiento como algo bueno:
Si ustedes son insultados por el nombre de Cristo, dichosos son, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre ustedes. Ciertamente, por ellos Él es blasfemado, pero por ustedes es glorificado. Que de ninguna manera sufra alguien de ustedes como asesino, o ladrón, o malhechor, o por entrometido. Pero si alguien sufre como cristiano, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Dios.
1 Pedro 4:14-16
Junto a un fuego de carbón (brasas), Pedro había negado a Cristo (Juan 18:17-18). Ahora, junto a otro fuego de carbón, declara su amor por Cristo (Juan 21:9). Y un misericordioso, amoroso Señor Jesús lo envía en una misión. “Apacienta Mis ovejas” (Juan 21:17).
Al final de este viaje asombroso a través del libro de Juan, vemos el cuidado amoroso de Jesús, Su perdón, y Su majestuosa realeza – “Sígueme” (Juan 21:22). Jesús es Señor.
¿Qué servicio amoroso ofreceremos a nuestro Salvador? Él nos ha dejado sin dudas sobre quién es, y lo que ha hecho. Con nuestros ojos puestos en Él, glorifiquemos a Dios cada día de nuestra vida, hasta que lo veamos cara a cara.
Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y el que escribió esto, y sabemos que su testimonio es verdadero. Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían.
Juan 21:24-25
En esta serie meditaremos en el Evangelio de Juan, capítulo a capítulo.
Puedes leer todas las meditaciones de los capítulos de Juan aquí. También tenemos más sobre: Simón Pedro, Juan (El Apóstol), y El Mar de Galilea (Tiberias).

