Hace años había una calcomanía para la defensa popular en inglés que dijo: “Me estoy gastando la herencia de mis hijos”. La idea era que la persona estaba disfrutando de su dinero, y no planeaba pasar nada a sus hijos.
Pero Salomón nos dice que un hombre bueno deja una herencia a sus hijos, e incluso a sus nietos.
Esto no significa que das a sus hijos una fortuna cuando no están listos para usarlo sabiamente. Significa que ahorrarás dinero cuidadosamente y sin egoísmo para ayudar a tus hijos a comenzar una vida estable y productiva.
Así, cristianos, ¡Arranca esa calcomanía de su coche!
Recientemente hablábamos de conocer a Dios, y de aprender acerca de sus atributos. Este texto en la Biblia nos dice muchas cosas acerca de Dios, si tomamos el tiempo para estudiarlo.
Hace unos tres mil años, el rey de Israel fue el famoso y sabio rey Salomón. Él supervisó la construcción del hermoso templo de Dios en Jerusalén. Esta es la historia de cómo él y los líderes de Israel dedicaron el templo.
He aquí una parte de la oración que Salomón oró delante del pueblo de Israel.
Oh SEÑOR (Yahvé), Dios de Israel, no hay Dios como Tú ni en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y muestras misericordia a Tus siervos que andan delante de Ti con todo su corazón; que has cumplido con Tu siervo David mi padre lo que le prometiste; ciertamente has hablado con Tu boca y lo has cumplido con Tu mano, como sucede hoy.
Pero, ¿morará verdaderamente Dios con los hombres en la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no Te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado. No obstante, atiende a la oración de Tu siervo y a su súplica, oh SEÑOR Dios mío, para que oigas el clamor y la oración que Tu siervo hace delante de Ti.
No voy a darte las respuestas – pero ¿qué podemos aprender de Dios de la oración de Salomón? ¿Cuál de los atributos de Dios vemos aquí?
Dios demostró, de manera poderosa, que había oído la oración del rey sabio. Esto es lo que pasó después:
Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego desde el cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria del SEÑOR llenó la casa (el templo). Los sacerdotes no podían entrar en la casa del SEÑOR, porque la gloria del SEÑOR llenaba la casa del SEÑOR. Y todos los Israelitas, viendo descender el fuego y la gloria del SEÑOR sobre la casa, se postraron rostro en tierra sobre el pavimento y adoraron y alabaron al SEÑOR, diciendo: “Ciertamente El es bueno; ciertamente Su misericordia es para siempre.” 2Crónicas 7:1-3
¡Inimaginable, maravilloso, increíble – nuestro gran Dios!
El justo conoce el gozo de apartarse del pecado y recibir las bendiciones de la obediencia a Dios. Sin embargo, una persona necia ni siquiera quiere cambiar sus caminos.
A veces es muy difícil detenerse, dar la vuelta e ir en otra dirección. Alguien joven e ingenuo por lo general seguirá a pesar del peligro. ¡Pero una persona sabia sabe cuándo es hora de huir!
En el mundo del espectáculo de hoy, los actores y cantantes a menudo piensan que es bueno tener una reputación que es un poco sucia, un poco inmoral. ¡Qué triste! Incluso algunos cristianos piensan que se relacionarán mejor con la gente si su reputación es un poco perversa.
Pero la Biblia nos enseña que una buena reputación, o un “buen nombre”, es de gran valor. Y una buena reputación proviene de acciones constantes y consistentes.
Una persona con un buen nombre ha demostrado que se puede confiar en que hagan lo que es honesto, correcto y sabio. Y esa reputación vale más que grandes riquezas.
En Proverbios, la enseñanza sabia a veces se llama una “fuente de vida” (Proverbios 10:11; Proverbios 16:22). Es una fuente constante de vida, en parte porque las advertencias de los sabios nos ayudan a evitar el peligro.
Algunas personas piensan que es una debilidad si acepta la corrección. Pero de acuerdo a la Palabra de Dios, es el camino al honor. Una corrección momentánea conduce a una vida de beneficios.
La comunicación es muy importante. La comunicación clara trae sanidad, y comprensión, y buenas relaciones. ¿Estamos ayudando a sanar con la comunicación honesta y clara?
Algunas personas creen que es imposible conocer a Dios, y saber cómo es. Después de todo, Dios es tan diferente de nosotros. Es eterno, infinito. Él no es parte de esta creación. Entonces, ¿qué dice la Biblia?
Vamos cómo responde Pablo la pregunta – ¿Cómo son los juicios y caminos de Dios?
¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios e inescrutables Sus caminos! Pues, ¿quien ha conocido la mente del Señor? ¿o quien llegó a ser Su consejero? Romanos 11:33-34
Las preguntas son retóricas. Nadie puede aconsejar a Dios. Sus caminos no son conocibles por los seres humanos.
No es sorprendente, ¿verdad? ¿Esperamos realmente entender lo que Dios está pensando? ¡Claro que no!
Pero incluso Pablo nos da indicios de que podemos saber algo acerca de Dios. Usando palabras muy similares en un otro pasaje, dice: Porque ¿quien ha conocido la mente del Señor, para que Lo instruya? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. (1Corintios 2:16)
¿Cómo es posible saber algo de Dios?
En vista de lo cual, leyendo, podrán entender mi comprensión del misterio de Cristo, que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora ha sido revelado a Sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu… Efesios 3:4-5
¿Qué pasaría si un Dios todopoderoso escogiera revelarnos algunas cosas, a través de sus profetas y apóstoles (la enseñanza que tenemos en la Biblia)? (En este caso, el “misterio de Cristo” es que ambos los Judíos y Gentiles pueden ser salvos en Cristo.)
Leemos eso en el Antiguo Testamento:
Las cosas secretas pertenecen al SEÑOR nuestro Dios, pero las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta ley. Deuteronomio 29:29
Claro, hay una infinidad de cosas que no podemos saber de Dios. Hay muchas, muchas “cosas secretas”.
Pero también hay “cosas reveladas” por Dios. En su gracia misericordiosa, Dios ha revelado algo de Su naturaleza con nosotros. Es una herencia que tenemos, y que nuestros hijos tienen. Y parte del propósito de esa herencia, esa revelación, es para que sepamos cómo debemos vivir.
Hoy puedes aprender un poco sobre Dios. Echa un vistazo a estos atributos de Dios.