Sofonías: Personajes
Personajes: Judá, Jerusalén, y las naciones y ciudades en su alrededor.
La única individuo que es realmente importante en Sofonías es Dios. Él es el Rey de Israel, y el Dios soberano de todas las naciones.
Personajes: Judá, Jerusalén, y las naciones y ciudades en su alrededor.
La única individuo que es realmente importante en Sofonías es Dios. Él es el Rey de Israel, y el Dios soberano de todas las naciones.
El libro de Génesis – “Principios”. Génesis, el primer libro de la Biblia, es fundamental para todo lo que viene después. En un sólo libro, leemos de siglos de la historia, y la promesa primera de un Mesías . . .
Para aprender los básicos de Génesis, lee:
Los temas claves de Génesis:
“Los Misterios de Génesis”:
Sermones:
Clave: Remanente
La costa será
Para el remanente de la casa de Judá;
Allí apacentarán
Y en las casas de Ascalón reposarán al atardecer;
Porque el SEÑOR su Dios los cuidará
Y los hará volver de su cautiverio.
“He oído las afrentas de Moab
Y los ultrajes de los Amonitas,
Con los cuales afrentaron a Mi pueblo
Y se engrandecieron sobre su territorio.
“Por tanto, vivo Yo,” declara el SEÑOR de los ejércitos,
Dios de Israel
“que Moab será como Sodoma,
Y Amón como Gomorra:
Campo de ortigas y mina de sal,
Una desolación perpetua.
El remanente de Mi pueblo los saqueará,
Y el resto de Mi nación los heredará.”
Sofonías 2:7-9
¿Qué es un remanente? La palabra se refiere a aquellas personas que permanecen después del juicio de Dios.
Aun cuando muchas personas en el país son juzgados y destruidos, Dios todavía mantendrá sus promesas. Un remanente heredará las promesas hechas a Abraham.
Estas palabras son un consuelo en tiempos de juicio y destrucción de Dios. Despues de muchas palabras muy duras de Dios, Él dice:
El SEÑOR ha retirado Sus juicios contra ti,
Ha expulsado a tus enemigos.
El Rey de Israel, el SEÑOR, está en medio de ti;
Ya no temerás mal alguno.
Sofonías 3:15
Autor: Sofonías
En Sofonías 1:1, el profeta Sofonías nos da su genealogía: Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías.
Presumiblemente, Ezequías es el rey Ezequías, un antiguo (y bueno) rey de Judá. Si es así, Sofonías puede ser el único profeta con el linaje real.
Año de la escritura: c. 625 aC
Los años de la historia: c. 625 aC
En Sofonías 1:1 nos da la fecha como en los días del rey de Judá, Josías. Sofonías vivió al mismo tiempo que Jeremías.
Palabra del SEÑOR que vino a Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en los días de Josías, hijo de Amón, rey de Judá
Libro de la semana: Sofonías
El nombre “Sofonías” significa “Yahvé (Jehová) ha escondido”, tal vez con la idea de proteger (esconder en un lugar seguro).
Idioma: hebreo
Tiene 1141 palabras (en hebreo).
Género/Estilo: Sofonías es un libro profético.
Sofonías se encuentra en el Antiguo Testamento y se clasifica como el libro catorce de los 17 libros proféticos, y el noveno de los doce profetas menores.
El primer versículo: Oráculo que tuvo en visión el profeta Habacuc.
(Habacuc 1:1)
El último versículo: El Señor DIOS es mi fortaleza;
El ha hecho mis pies como los de las ciervas,
Y por las alturas me hace caminar.
Para el director del coro, con mis instrumentos de cuerda.
(Habacuc 3:19)
Versículos clave para meditar en / memorizar:
¿Hasta cuándo, oh SEÑOR, pediré ayuda,
Y no escucharás?
Clamo a Ti: “¡Violencia!”
Sin embargo Tú no salvas?
¿Por qué me haces ver la iniquidad,
Y me haces mirar la opresión?
La destrucción y la violencia están delante de mí,
Hay rencilla y surge la discordia.
Habacuc 1:2-3
Así es el orgulloso:
En él, su alma no es recta,
Mas el justo por su fe vivirá.
Habacuc 2:4
¡Ay del que obtiene ganancias ilícitas para su casa,
Para poner en alto su nido,
Para librarse de la mano de la calamidad!
Habacuc 2:9
¿No viene del SEÑOR de los ejércitos
Que los pueblos trabajen para el fuego
Y las naciones se fatiguen en vano?
Pues la tierra se llenará
Del conocimiento de la gloria del SEÑOR
Como las aguas cubren el mar.
Habacuc 2:13-14
Oh SEÑOR, he oído lo que se dice de Ti y temí.
Aviva, oh SEÑOR, Tu obra en medio de los años,
En medio de los años dala a conocer;
En la ira, acuérdate de tener compasión.
Habacuc 3:2
Aunque la higuera no eche brotes,
Ni haya fruto en las viñas;
Aunque falte el producto del olivo,
Y los campos no produzcan alimento;
Aunque falten las ovejas del redil,
Y no haya vacas en los establos,
Con todo yo me alegraré en el SEÑOR,
Me regocijaré en el Dios de mi salvación.
El Señor DIOS es mi fortaleza;
El ha hecho mis pies como los de las ciervas,
Y por las alturas me hace caminar.
Para el director del coro, con mis instrumentos de cuerda.
Habacuc 3:17-19

¿Hasta cuándo, oh Señor, pediré ayuda,
Y no escucharás?
Clamo a Ti: “¡Violencia!”
Sin embargo Tú no salvas?
¿Por qué me haces ver la iniquidad,
Y me haces mirar la opresión?
La destrucción y la violencia están delante de mí,
Hay rencilla y surge la discordia.
Habacuc 1:2-3
Ay, ¿cuántos creyentes en la historia han dicho lo mismo? Dios, ¿dónde estás?
La respuesta viene.
Porque es aún visión para el tiempo señalado;
Se apresura hacia el fin y no defraudará.
Aunque tarde, espérala;
Porque ciertamente vendrá, no tardará.
Habacuc 2:3
Es lo mismo con todas las promesas de Dios. En “la plenitud del tiempo” – “Dios envió a Su Hijo” (Gálatas 4:4).
El Hijo de Dios sí es el Juez del mundo (Juan 5:22-23), pero también el sacrificio. Para aquellos que son seguros en Cristo, que lo abrazan en la fe, Él es la salvación del juicio.
Dos clases de personas – aquellos con orgullo, y aquellos con fe.
Así es el orgulloso:
En él, su alma no es recta,
Mas el justo por su fe vivirá.
Habacuc 2:4
Recuerda Pablo estas palabras en el libro de Romanos:
Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Romanos 1:17
La fe en Jesucristo es la esperanza, en un mundo de violencia y injusticia.
Las naciones del mundo trabajan para su propia gloria. Pero dice Dios,
¿No viene del Señor de los ejércitos
Que los pueblos trabajen para el fuego
Y las naciones se fatiguen en vano?
Pues la tierra se llenará
Del conocimiento de la gloria del SEÑOR
Como las aguas cubren el mar.
Habacuc 2:13-14
Pues Dios, que dijo: “De las tinieblas resplandecerá la luz,” es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo.
2Corintios 4:6Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven. Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2Corintios 4:16-18
Personajes: Habacuc el profeta, Dios, los caldeos (los babilonios)
De hecho, el libro de Habacuc es una conversación entre Dios y el profeta.
Hace ocho días hablamos sobre el Éxodo y el cordero de la Pascua. Como todas la historias en la Biblia, es la historia de Cristo.
Por la fe Moisés, cuando ya era grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo más bien ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado. Consideró como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa.
Por la fe Moisés salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible.Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no los tocara a ellos.
Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca, y cuando los Egipcios intentaron hacer lo mismo, se ahogaron.

El Apóstol Pablo también nos da una pista de la conexión entre la Pascua en Éxodo y Cristo Jesús:
Limpien la levadura vieja para que sean masa nueva, así como lo son en realidad sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad.
1Corintios 5:7-8
Pablo nos recuerda de la tradición de los Judíos antes de la celebración de la Pascua – a quitar toda levadura de sus casas (Éxodo 12:15), y comer pan sin levadura.
En aquellos días, la levadura no era la levadura que compró en la tienda. Era una mezcla fermentada que se mantienen durante meses a la vez. Con el tiempo, esa mezcla podría llegar a infectarse.
Esto podría haber sido una de las razones por qué los israelitas se les ordenó conseguir cada poco de levadura fuera de su casa una vez al año, en el tiempo de Pascua. Un poco de levadura infectada podría infectar a todo.
Cristo es el cumplimiento de la Pascua. En Cristo, quitamos toda la “levadura” – es decir, el pecado que infecta nuestras vidas. Y celebramos la Pascua real – Cristo, el Cordero de Dios, ha sido sacrificado.
Que interesante que ahora celebramos la Cena del Señor (la Santa Cena) (Lucas 22:15-20). No para recordarnos de la libertad de Egipto, pero algo mucho más importante.
Somos libres del pecado. Somos libres de la muerte y el juicio. ¡Tenemos la libertad de adorar a Dios!
¡Celebramos la fiesta!