P.¿Cuál es la suma de los Diez Mandamientos? R.La suma de los Diez Mandamientos es amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas, y con toda nuestra mente y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Y El le contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” Mateo 22:37-40
Estos mandamientos se repiten en la Biblia de manera ligeramente diferente. Aquí Jesús usa corazón, alma, y mente. En Deuteronomio 6:5 es corazón, alma y fuerza. Por supuesto, el significado básico es el mismo – amar a Dios con todo nuestro ser.
Jesús le respondió: “¿Por qué Me preguntas acerca de lo que es bueno? Sólo Uno es bueno; pero si deseas entrar en la vida, guarda los mandamientos.” Mateo 19:17
P.¿Qué fue lo primero que Dios reveló al hombre como norma para obedecer? R.La primera norma para obedecer que Dios reveló al hombre, es la ley moral, que se resume en los diez mandamientos.
La pregunta fue “Maestro, ¿qué cosa buena haré para obtener la vida eterna?” (Mateo 19:16) Después de hablar sobre algunos de los Diez Mandamientos, Jesús trae la discusión de nuevo a sí mismo. ¿Sería el hombre esté dispuesto seguir a Jesús, o era su riqueza un ídolo? El hombre se fue triste, porque era dueño de muchos bienes (Mateo 19:22).
Y Moisés estuvo allí con el SEÑOR cuarenta días y cuarenta noches. No comió pan ni bebió agua. Y escribió en las tablas las palabras del pacto, los Diez Mandamientos. Éxodo 34:28
P.¿Qué fue lo primero que Dios reveló al hombre como norma para obedecer? R.La primera norma para obedecer que Dios reveló al hombre, es la ley moral, que se resume en los diez mandamientos.
P.¿Qué fue lo primero que Dios reveló al hombre como norma para obedecer? R.La primera norma para obedecer que Dios reveló al hombre, es la ley moral, que se resume en los diez mandamientos.
Y El escribió sobre las tablas, conforme a la escritura anterior, los Diez Mandamientos que el SEÑOR les había hablado a ustedes en el monte de en medio del fuego el día de la asamblea; y el SEÑOR me las dio. Deuteronomio 10:4
Porque no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los Gentiles, en palabra y en obra, Romanos 15:18
P.¿Cuál es el deber que Dios requiere de hombre? R.El deber que dios requiere de hombre es la obediencia que viene de la fe.
Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, mencionándolos en nuestras oraciones, teniendo presente sin cesar delante de nuestro Dios y Padre su obra de fe, su trabajo de amor y la firmeza de su esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 1Tesalonicenses 1:2-3
P.¿Cuál es el deber que Dios requiere de hombre? R.El deber que dios requiere de hombre es la obediencia que viene de la fe.
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el desprecio eterno. Daniel 12:2
P.¿Qué se le hará a los impíos el día del juicio? R.En el día del juicio los cadáveres de los impíos se levantarán de sus tumbas, serán condenados junto con sus almas, a indecibles tormentos con el diablo y sus ángeles para siempre.
En el primer siglo, Alguien cambió el mundo para siempre. Él afirmó ser el Mesías, y se levantó de entre los muertos. ¡Quiero saber lo que esa Persona tiene que decir sobre el Antiguo Testamento!
Jesús conocía las Escrituras muy bien, y enseñó sobre ellos a menudo. Aquí son sólo algunos pasajes claves.
Después Jesús les dijo: “Esto es lo que Yo les decía cuando todavía estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre Mí está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.”
Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: “Así está escrito, que el Cristo padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día; y que en Su nombre se predicará el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.”
Aquí, Jesús habla de las tres secciones de las Escrituras Hebreas que los Judíos saben muy bien. Hablamos de ellos por última vez. La Torá (o “La Ley”), Los Profetas, y Los Escritos. A veces, hablamos de una sección usando por nombre el primer libro. Por eso, “Los Escritos” también se llama “Los Salmos”.
Por eso la sabiduría de Dios también dijo: ‘Les enviaré profetas y apóstoles, y de ellos, matarán a algunos y perseguirán a otros, para que la sangre de todos los profetas, derramada desde la fundación del mundo, se le cargue a esta generación. Desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que pereció entre el altar y la casa de Dios. Sí, les digo que le será cargada a esta generación.’ Lucas 11:49-51
Abel hasta Zacarías. Abel de Génesis, y Zacarías de 2Crónicas 24:20-22. 2Crónicas es el libro final de las Escrituras Hebreas, en el orden que usan los judíos. Es como yo puedo decir, “De Génesis hasta Apocalipsis”. Podemos ver que Jesús usó la misma Escrituras como los Judios utilizan comúnmente en su día. Y reconoció las personas en el Antiguo Testamento como la gente real de la historia.
Como la multitud se aglomeraba, Jesús comenzó a decir: “Esta generación es una generación perversa; busca señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás. Porque de la misma manera que Jonás vino a ser una señal para los Ninivitas, así también lo será el Hijo del Hombre para esta generación. La Reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón; y miren, algo más grande que Salomón está aquí. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron con la predicación de Jonás; y miren, algo más grande que Jonás está aquí. Lucas 11:29-32
La Reina del Sur (la reina de Sabá), Salomón, los hombres de Nínive – aún Jonás – ¡Jesús creía que eran personas reales!
En ese día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a llevárselos; y de igual modo, el que esté en el campo no vuelva atrás. 32 Acuérdense de la mujer de Lot. Lucas 17:31-32
¿De verdad? La historia de Jonás y el gran pez, y la mujer de Lot y como ella se convirtió en una columna de sal – historias extrañas – pero ¡según Jesús son historias reales!
“Por tanto, cuando ustedes vean la abominacion de la desolacion, de que se habló por medio del profeta Daniel, colocada en el lugar santo, y el que lea que entienda, entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.” Mateo 24:15-16
Sí, Daniel es un profeta real también.
Entonces Jesús le dijo: “Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio a ellos.” Mateo 8:4
¿El leproso tenía que obedecer a quién? Moisés. Sí, la Ley (Torá) es de Moisés.
“Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído lo que les fue dicho por Dios, cuando dijo: ‘Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob’? El no es Dios de muertos, sino de vivos.” Mateo 22:31-32
Bueno, Abraham, Isaac, Jacob – personas de la historia que todavía viven con Dios.
Y hay algo muy interesante aquí. Jesús basa todo su argumento en una sola palabra en hebreo. Bueno – un tiempo de un verbo. “Yo soy“. Para Jesús, la gente era responsable de entender esa una palabra.
La Ley y los Profetas se proclamaron hasta Juan; desde entonces se anuncian las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él. Pero es más fácil que el cielo y la tierra pasen, que un ápice (una tilde) de la Ley deje de cumplirse. … “Entonces él dijo: ‘Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, de modo que él los prevenga, para que ellos no vengan también a este lugar de tormento.’
Pero Abraham dijo: ‘Ellos tienen a Moisés y a los Profetas; que los oigan a ellos.’ Y el rico contestó: ‘No, padre Abraham, sino que si alguien va a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.’
Pero Abraham le contestó: ‘Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán si alguien se levanta de entre los muertos.'”
La segunda parte aquí es de la historia de el rico y Lázaro. ¿Y qué dice Abraham? “Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán si alguien se levanta de entre los muertos.”
El Antiguo Testamento es bien importante para Jesús. ¿Y puedes ver la profecia escondida? “…si alguien se levanta de entre los muertos.” Sí, alguien va a levantar de entre los muertos. Y muchas de las personas todavía no creerían.
Jesús creía que el Antiguo Testamento. Aceptó los mismos libros que los judíos de su tiempo. Y Él hizo la gente responsable ante él.