El Terremoto
Dos misioneros, Pablo y Silas, estaban predicando el Evangelio de Dios en la ciudad de Filipos, cuando fueron arrestados y encarcelados. Sin un juicio legal, los magistrados superiores de la ciudad ordenaron que los azotaran con varas…
Después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcelero que los guardara con seguridad; el cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calabozo interior y les aseguró los pies en el cepo.
Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban. De repente se produjo un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel fueron sacudidos. Al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron.
Al despertar el carcelero y ver abiertas todas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, creyendo que los prisioneros se habían escapado. Pero Pablo clamó a gran voz, diciendo: “No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.”
Entonces él pidió luz y se precipitó adentro, y temblando, se postró ante Pablo y Silas, y después de sacarlos, dijo: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”
Ellos respondieron: “Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.”
Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. El carcelero los tomó en aquella misma hora de la noche y les lavó las heridas, y enseguida fue bautizado con todos los suyos. Llevándolos a su hogar, les dio de comer, y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos.
Preguntas:
- ¿Qué fue el carcelero ordenado a hacer?
- ¿Cómo crees que Pablo y Silas se sentían alrededor de medianoche?
- ¿Qué pasó en la cárcel como resultado del terremoto?
- ¿Cuál era la pregunta del carcelero?
- ¿Cómo fue la respuesta de Pablo y Silas?
- ¿Crees que Pablo y Silas dijeron al carcelero y su familia más sobre el Señor Jesús?
- ¿Cuál fue la respuesta del carcelero y su familia?

Judá tomó el liderazgo temprano en su familia, convenciendo a sus hermanos de no matar a su hermano 
José fue uno de los doce hijos de Jacob, el favorito de su padre pero odiado por sus hermanos, quienes lo vendieron como esclavo. En Egipto, José era un esclavo, y luego un prisionero. Cuando le mostró a Faraón su habilidad dada por Dios para interpretar los sueños y su sabiduría, fue nombrado gobernador, el segundo en poder de Faraón (Faraón llamó a José “Zafnat Panea”). Él salvó a Egipto del hambre, y trajo a su familia a vivir en Egipto donde había abundante comida.
Canaán se refiere generalmente a la tierra entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, que eventualmente se convirtió en parte de Israel. Cuando
Moisés era el bisnieto de Leví, el hijo de
La mujer fue llamada primero “Eva” por su esposo
Clarisimo, ¿verdad? No hay “muchos caminos a Dios”.
El profeta Miqueas escribió sobre Belén (allí se llamaba “Belén Efreta” porque había por lo menos dos pueblos con el mismo nombre en Israel). Él prometió que