Libro de la semana: Hechos Hechos es el segundo volumen de Lucas. Es posible que, en el principio, no era un título diferente. Pero algunos manuscritos antiguos usan el nombre “Hechos”, y a veces “Los Hechos de los Apóstoles”.
Idioma: griego Tiene 18,450 palabras (en griego).
Género/Estilo: Hechos es un libro histórico. Leemos el propósito de Lucas/Hechos en Lucas 1:1-4:
Por cuanto muchos han tratado de poner en orden y escribir una historia de las cosas que entre nosotros son muy ciertas, tal como nos las dieron a conocer los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra, también a mí me ha parecido conveniente, después de haberlo investigado todo con diligencia desde el principio, escribírtelas ordenadamente, excelentísimo Teófilo, para que sepas la verdad precisa acerca de las cosas que te han sido enseñadas.
Hechos es el quinto libro del Nuevo Testamento y el último de cinco libros históricos.
El primer versículo:En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. (Juan 1:1)
El último versículo:Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían. (Juan 21:25)
Versículos clave para meditar en / memorizar:
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En El estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres. La Luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron. Juan 1:1-5
A lo Suyo vino, y los Suyos no Lo recibieron. Pero a todos los que Lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios. El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan 1:11-14
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en El, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:16-18
Ustedes examinan las Escrituras porque piensan tener en ellas la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio de Mí! Pero ustedes no quieren venir a Mí para que tengan esa vida. Juan 5:39-40
Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?”
Ella Le dijo: “Sí, Señor; yo he creído que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, o sea, el que viene al mundo.”
Y muchas otras señales hizo también Jesús en presencia de Sus discípulos, que no están escritas en este libro; pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengan vida en Su nombre. Juan 20:30-31
¿Quién es Jesús? Bueno, sabemos del principio de Juan que Jesús es Dios. Pero muchas veces en Juan podemos leer las palabras mismas de Jesús – “Yo soy . . .”
“Yo soy” es una frase común en Isaías. Dice Isaías 43:10:
“Ustedes son Mis testigos,” declara el SEÑOR, “y Mi siervo a quien he escogido, Para que Me conozcan y crean en Mí, Y entiendan que Yo soy. Antes de Mí no fue formado otro dios, Ni después de Mí lo habrá.
Jesús usa las mismas palabras (de la versión griega de Isaías) en Juan 13:19:
Se lo digo desde ahora, antes de que pase, para que cuando suceda, crean que Yo soy.
Yo soy – ¿qué? No, nada más – YO SOY. Yo soy – Jehová.
Juan usa esta frase muchas veces en su libro, y en esta frase podemos aprender mucho de Jesús, el Cristo. Por ejemplo:
“si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados” (Juan 8:24)
“Cuando ustedes levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que Yo soy” (Juan 8:28)
“En verdad les digo, que antes que Abraham naciera, Yo soy.” (Juan 8:58)
…cuando El les dijo: “Yo soy,” retrocedieron y cayeron a tierra. (Juan 18:6)
También, vemos muchas ilustraciones de Jesús acerca de sí mismo. Por ejemplo:
“Yo soy el pan de la vida; el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí nunca tendrá sed.” (Juan 6:35)
“Yo soy la Luz del mundo; el que Me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la Luz de la vida.” (Juan 8:12)
“Yo soy la puerta de las ovejas … si alguno entra por Mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. (Juan 10:7-9)
“Yo soy el buen pastor; el buen pastor da Su vida por las ovejas.” (Juan 10:11)
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá” (Juan 11:25)
“Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí.” (Juan 14:6)
“Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de Mí nada pueden hacer.” (Juan 15:5)
Increíble. ¿Quién dice que Jesús era nada más que un “hombre bueno”, o un “maestro sabio”? No – Jesús es el foco de nuestra fe. El Salvador, Dios en la carne, el Rey, el Redentor. ¡Amén!
Personajes: Jesús, Juan el Bautista, los doce discípulos (con Juan, el “discípulo a quien Jesús amaba”), los líderes judíos, “la multitud”, Lázaro, María y Marta (sus hermanas), muchas otros.
Hay muchas personas en Juan, como en los otros Evangelios. Juan habla mucho de “los Judíos” – los líderes como los fariseos, y “la multitud” de seguidores, a veces gente con una “fe” que fue falsa en el fin (Juan 3:23-25).
El profeta camina a lo largo del camino polvoriento, su hijo a su lado. Tiene una cita importante – con un rey.
Me gustaría compartir contigo una historia de Navidad. Sí, es una historia real, pero no es la historia que por lo general se oye en el tiempo de Navidad. De hecho, tenemos que retroceder más de siete siglos antes de que Jesús naciera. ¿Listo?
Tiglat-Pileser IIIEl gran rey del mundo es Tiglat-Pileser el Tercero, rey de Asiria. Tiglat Pileser III era un reformador y conquistador, y estaba ocupado fortaleciendo el imperio. Poco a poco, su poderoso ejército marchó al oeste.
Un tiempo bueno para Asiria, pero un tiempo muy inestable para las naciones alrededor de ella.
En este momento, Israel no era una nación, sino dos. En el norte, Israel, una nación idólatra. Los dos últimos reyes de Israel, Peka y Oseas, experimentaron la ira de Dios mientras que la nación cayó ante los ejércitos del poderoso Tiglat Pileser III. En el sur, la nación de Judá, y su rey Acaz. Mira – podemos ver el rey ahora mismo …
¿Lo ves, caminando hasta la colina? Mira, él tiene un hijo también. Vienen juntos, los dos. Arriba, arriba, arriba… Pero — ¿qué es eso? ¡Los servidores están atando el hijo del rey! ¿Qué están haciendo? Espera —
¡Lo están poniendo en el altar! Ellos van a – ¡No! ¡Fuego! ¡Su hijo! ¿Por qué? ¿Por qué matar a su propio hijo?
Esta mujer aquí nos puede decir. Es — una tradición. Pues, sí – es una tradición de las naciones. Si quieres algo de su dios, sacrifica a su hijo, y tal vez el dios escuchará.
Pero esto no puede ser el Dios de Israel – ¡que prohíbe el sacrificio de niños! No, Acaz tiene — un dios — o muchos dioses — diferentes. Al menos, él cree que sí.
El abuelo de Acaz, el rey Uzías, había sido un creyente en Dios. Y un rey bien próspero y famoso. Bueno, hasta que se volvió orgulloso, y trató de ofrecer un sacrificio en el templo – en lugar de los sacerdotes. Y Dios lo juzgó.
El padre de Acaz, Jotam, era un creyente también, adorando al Dios verdadero. Pero incluso en sus días, muchas personas adoraban a donde quisieran, en la forma que quisieran – e incluso quienquiera que querían.
Pero Acaz – guau. Un rey desde que tenía veinte años. Y desde el principio, él era un idólatra. Sin confianza en Dios. Él quería controlar el mundo del espíritu a sí mismo. Él quería el poder para su reino.
Al norte, Israel estaba cayendo debido a su infidelidad a Dios. ¿Pero Judá?
Estoy escuchando un rumor. ¿Que es eso? ¡Un complot! ¡Contra Jerusalén! Pero – ¿qué? ¿Los ejércitos de Asiria? No, hay una conspiración de un otro lugar …
Cada Evangelio nos da perspectivas diferentes de Jesucristo. Mateo – Rey – el rey de los Judíos, el Mesías prometido. Marcos – Siervo – el Salvador humilde. Lucas – Hombre – el Hijo de Hombre, el Salvador de todas las naciones. Y Juan – Dios.
Es claro en cada Evangelio que Jesús es Dios en la carne. Pero la deidad de Cristo es una base importante para el Evangelio de Juan, desde el primer parte del libro:
En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En El estaba la vida, y la vida era la Luz de los hombres. Juan 1:1-4
Este tema – que Jesús es Dios, el Hijo de Dios, enviado por Dios – va todo a través del libro. Toda la vida viene a través de Él:
Y ésta es la vida eterna: que Te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3
En Juan, Jesús es el Dios que da la vida, el Dios eterno. Dijo, “antes que Abraham naciera, Yo soy” (Juan 8:57-59).
El libro está lleno de señales de Jesús – para demostrar que Él es el Cristo de Dios (Juan 7:31).
Y muchas otras señales hizo también Jesús en presencia de Sus discípulos, que no están escritas en este libro; pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengan vida en Su nombre. Juan 20:30-31
Escritores de la iglesia primitiva estaban de acuerdo que Juan el discípulo (apóstol) escribió este Evangelio.
El Evangelio también trata a Juan, el discípulo, de una manera especial. Nunca lo menciona por su nombre (como los otros evangelios). En su lugar, él es “el discípulo a quien Jesús amaba” (Juan 21:7). Juan fue un discípulo humilde, pero con una relación especial con Jesús. También, en su tiempo Juan fue muy conocido – no fue necesario usar su nombre en el libro.
El primer versículo del Evangelio de Juan nos lleva a la eternidad pasada: En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
Las primeras fuentes nos dicen que Jon fue el último Evangelio para ser escrito.
Libro de la semana: Juan El nombre “Juan” era un nombre popular en el antiguo Israel. El nombre significa “Yahvé es clemente” (Éxodo 34:6).
Idioma: griego Tiene 15,635 palabras (en griego).
Género/Estilo: Juan es un “Evangelio”, un género único. Los cuatro Evangelios en la Biblia si son históricos, y escritos como biografías. Pero al mismo tiempo, tienen un propósito específico: para enseñar acerca de Jesucristo, el Mesías.
Juan es el cuarto libro del Nuevo Testamento y el final de los cuatro Evangelios.
El primer versículo:Por cuanto muchos han tratado de poner en orden y escribir una historia de las cosas que entre nosotros son muy ciertas, (Lucas 1:1)
El último versículo:y estaban siempre en el templo alabando a Dios. (Lucas 24:53)
Versículos clave para meditar en / memorizar:
Y el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo, y Le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios Le dará el trono de Su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y Su reino no tendrá fin.” Lucas 1:30-33
Y los Fariseos y sus escribas se quejaban a los discípulos de Jesús, diciendo: “¿Por qué comen y beben ustedes con los recaudadores de impuestos y con los pecadores?”
Jesús les respondió: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”
También les dijo: “Estén atentos y cuídense de toda forma de avaricia; porque aun cuando alguien tenga abundancia, su vida no consiste en sus bienes.” Lucas 12:15
Después Jesús les dijo: “Esto es lo que Yo les decía cuando todavía estaba con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre Mí está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.”
Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: “Así está escrito, que el Cristo padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día; y que en Su nombre se predicará el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Ustedes son testigos de estas cosas. Por tanto, Yo enviaré sobre ustedes la promesa de Mi Padre; pero ustedes, permanezcan en la ciudad hasta que sean investidos con poder de lo alto.”