¿Cómo obra Dios en mi vida? (parte 3)
Hoy seguimos hablando de cómo trabaja Dios en nuestras vidas. Ya hemos hablado acerca de Su meta y Su poder. Hoy vamos a centrarnos en el Espíritu Santo.

Quizás ya conozcas estos versículos acerca de la obra del Espíritu:
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
Gálatas 5:22-23
Piensa en cada una de estas palabras. ¿Es esto cierto de tu vida? ¿Hay crecimiento en tu vida en estas áreas?
¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y eso es lo que ustedes son.
1Corintios 3:16-17
Note lo que dicen estos versículos acerca del Espíritu. Ustedes (plural) son templo (singular) de Dios. Es decir, la iglesia es el templo del Espíritu – no un edificio, pero las personas juntas.
La Biblia también habla del cuerpo del creyente como un templo para el Espíritu (1Corintios 6:19). Pero eso es diferente. La gente de tu iglesia local es un lugar para que viva el Espíritu. Nosotros pertenecemos a Dios. Y Dios es serio acerca de nuestro crecimiento en la santidad.
De hecho, vamos a estudiar el tema del Espíritu Santo en el futuro, primero Dios. Pero por ahora, piensa en estos versículos y agradece a Dios que Él quiere trabajar en tu vida para santificarte – y en nuestras vidas juntas.


Aquila era un fabricante de tiendas de campaña, como el apóstol
Presentamos este tema
Corinto estaba una importante ciudad comercial, pero también era infame por su inmoralidad y embriaguez.
… o, el sermón sobre polvo.
La Biblia habla de diferentes “tipos de bautismo”. Por ejemplo, todos los que ponen su fe en Jesús son bautizados por el Espíritu Santo. Este bautismo te hace parte de la Iglesia. Cada creyente ya ha sido bautizado de esta manera.
El Gólgota estaba a la vista del público para los viajeros, y por lo tanto una manera de asegurar el temor y la obediencia a Roma en la zona.
Aunque fue creado perfecto, eligió desobedecer a Dios. De esta manera, hizo caer la maldición de Dios sobre la tierra y sobre todos los humanos por venir. Todas las personas ahora comparten su pecado, tanto como sus descendientes como por elección propia.