El Siervo (sermón)
Un sermón de Isaías 53. ¿Por qué vino el Mesías?
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Un sermón de Mateo 21:1-11, y su profecía del Mesías del Antiguo Testamento. El segundo de una serie sobre profecías del Mesías – el primero aquí.
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En estos días, creo que todos podríamos usar un poco más de color y ánimo en nuestras casas.
Así que mi hija y yo hemos trabajado juntos para traerte estos versículos de la Biblia que puedes imprimir (en color, si es posible), cortar y poner en tu pared, en la cocina, en tu habitación, en el espejo del baño, donde sea.
Deja que estos versículos bíblicos te recuerden el carácter y la fidelidad de Dios, y su amor por su pueblo.
Imprime algunos para un amigo o vecino, o comparte este enlace con personas que conozcas.
Busca los versículos en tu Biblia y lee todo el capítulo. 🙂
Esta es solo otra pequeña forma de leer y compartir las cosas maravillosas que hay en la Biblia.
¿Cómo debe responder un cristiano en tiempos de pandemia?
Vivimos en este mundo que ha sido corrompido por el pecado. Como todos, morimos físicamente a causa del pecado.
Pero tenemos algo que la mayoría de la gente no tiene: una vida que pueda sobrevivir a cualquier pandemia. Vida eterna.
Conocemos al Dios verdadero, que tiene cada átomo y cada virus en Su mano (Amós 3:6). El pueblo de Dios sabe que todo lo que Él permita usará para nuestro bien (Romanos 8:28) y Su gloria (Isaías 48:11).
Sabemos que no podemos morir hasta que Dios lo permita.
¡Qué maravillosa confianza nos da esto! Podemos confiar en nuestro Dios amoroso, el dador de cosas buenas (Mateo 7:11).
Entonces, ¿cómo debemos responder en tiempos de pandemia?
1. Confía en el Señor, y ¡no teman!
¿No se venden dos pajarillos por una monedita? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre. Y hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. Así que no teman; ustedes valen más que muchos pajarillos.
Mateo 10:29-31
2. Cuídate a ti mismo y a tu familia (1Timoteo 5:8). Recuerda, cuando Dios le dio la ley a Israel, prometió cuidarlos. ¡Pero también les dio muchas leyes sobre bañarse y lavarse las manos!
3. Ora por tu comunidad, y comparte el evangelio (Mateo 28:18-20). Es mejor morir y vivir eternamente con nuestro asombroso Dios, que vivir unos años más y caer bajo Su juicio.
4. ¿Ora por la salud? ¡Sí! Sabemos que la salud espiritual y la salvación son lo más importante. Pero orar por la salud física también es importante. (3Juan 1:2)
5. Ora por nuestros líderes en el gobierno, para que podamos tener paz y libertad para compartir la Palabra de Dios libremente. (1Timoteo 2:1-4)
6. Encuentra maneras de ayudar a otras personas en tu comunidad. Esto es “ama a tu prójimo” (Levítico 19:18), pero también es un principio que Dios dio a los judíos en cautiverio. “Y busquen el bienestar de la ciudad adonde los he desterrado, y rueguen al SEÑOR por ella; porque en su bienestar tendrán bienestar.” (Jeremías 29:7) Las personas enfrentan desánimo, problemas económicos, enfermedades . . . ¡demostremos amor!
7. Usa bien tu tiempo para orar y estudiar la Palabra de Dios. Él es tu refugio y tu roca (Salmo 18:2). ¡Usa tus días para Su gloria!
Por tanto, tengan cuidado cómo andan; no como insensatos sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Efesios 5:15-16
La Biblia nos muestra que nuestra fe es una fe real y viva de Dios que se mueve y actúa. Nos muestra que Dios tiene respuestas reales para el mundo real. ¡Le conocemos más y le servimos con alegría, incluso en días de problemas!
Un sermón sobre el profecía en Mateo 1:23. Si prefiere leer la historia en más detalle, haga clic aquí: Una Historia de Navidad: El Índice.
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José era un rico gobernante de los judíos de Arimatea.
José de Arimatea fue un miembro prominente del Sanedrín judío (“el Concilio”) (Marcos 15:43). Durante el tiempo de los evangelios, él era un seguidor secreto de Jesús (Juan 19:38).
Como un importante gobernante, fue a Poncio Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Puso el cuerpo de Jesús en un nuevo sepulcro que poseía (Mateo 27:57-60). Esto cumplió la profecía en Isaías 53:9, de que sería enterrado como un criminal y, sin embargo, con el rico.
Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, vino José de Arimatea, miembro prominente del Concilio, que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
Marcos 15:42-43
Eliaquim, el hijo de Hilcías, fue el mayordomo de la casa real en los días de Ezequías (2Reyes 18:17-18).
Eliaquim fue un funcionario importante durante el reinado de Ezequías, pero hay otra razón por la que es importante.
A través de una profecía de Isaías, Eliaquim reemplazó a Sebna como mayordomo. Eliaquim llegó a ser conocido como un hombre bueno y justo, y de esa manera es un símbolo del Señor Jesús. Como administrador real, le dieron “la llave de la casa de David sobre su hombro” (Isaías 22:22), una frase simbólica que hablaba de su autoridad.
Jesús usa la misma terminología para hablar de sí mismo – “el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre” (Apocalipsis 3:7).
Y sucederá en aquel día,
Que llamaré a Mi siervo Eliaquim, hijo de Hilcías,
Lo vestiré con tu túnica,
Con tu cinturón lo ceñiré,
Tu autoridad pondré en su mano,
Y llegará a ser un padre para los habitantes de Jerusalén
Y para la casa de Judá.
Isaías 22:20-21
Isaí era el hijo de Obed y el nieto de Booz y Rut. Él es el más famoso como el padre del rey David (Rut 4:21-22).
Isaí era un hombre de Belén, que tenía 8 hijos. Poseía ovejas y cabras. Según 1Samuel 17:12, él es el Efrateo de Belén de Judá, Efrateo hablando del antiguo nombre de Belén (Miqueas 5:2).
Debido a que tanto David como el Mesías, Jesús, eran de la familia de Isaí, términos como “la raíz de Isaí” se convirtieron en títulos de honor y realeza (Isaías 11:10).
Y el SEÑOR dijo a Samuel: “¿Hasta cuándo te lamentarás por Saúl, después que Yo lo he desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ve; te enviaré a Isaí, el de Belén, porque de entre sus hijos he escogido un rey para Mí.”
1Samuel 16:1
Sargón (el segundo rey del mismo nombre, y así Sargón II) fue el rey de Asiria después de Salmanasar. Era un hijo de Tiglat-pileser III.
Sargón terminó el trabajo que su hermano había comenzado, terminando el sitio de Samaria y tomando cautivos (2Reyes 17:6). También conquistó Babilonia y amplió su reino. Después de dieciséis años, fue asesinado por uno de sus soldados en su propio palacio.
Sargón se menciona solo una vez por su nombre en la Biblia, en Isaías 20.
El año en que el comandante vino a Asdod, cuando Sargón, rey de Asiria, lo envió, peleó contra Asdod y la tomó.
Isaías 20:1
Peka fue rey de Israel en el siglo VIII aC, hijo de Remalías.
Como un capitán del ejército, Peka conspiró contra el rey (Pekaía), lo mató y tomó su lugar. Junto con el rey de Siria, Peka también conspiró contra el rey de Judá (Acaz), pero la conspiración fracasó (toda la historia aquí).
Aunque tuvo un reinado relativamente largo (20 años), fue un rey malvado. Finalmente, alguien conspiró contra él: Oseas, hijo de Ela, quien asesinó a Peka y se convirtió en el próximo rey (2Reyes 15:23-30).
Y aconteció que en los días de Acaz, hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, subió Rezín, rey de Aram, con Peka, hijo de Remalías, rey de Israel, a Jerusalén para combatir contra ella, pero no pudieron tomarla.
Isaías 7:1